La Juventud Española está HARTA de tantas cosas. Podríamos dedicar semanas sólo en exponer parte de nuestras quejas y morir extenuados, entre gritar sobre nuestro desasosiego y vomitar de asco al ver las soluciones de esta democracia, pero conocemos perfectamente nuestra obligación de seguir PROTESTANDO, PROTESTANDO SIN PARAR.
El Frente Juvenil Revolucionario está levantando el estandarte de los jóvenes que no aguantan más cursitos del INEM mientras ven como sus currículos siguen yendo directos a los cubos de la basura. Estamos por esas chicas y esos chicos que se las ven y se las desean para que sus hijas e hijos tengan una educación sin tener que sacrificar hasta el dinero de su alimentación.
Las jóvenes estamos hasta los mismísimos de que el señorito Solbes nos diga todos los dias en televisión, de que no sólo no estamos en crisis sino que andamos a la cabeza de Europa y Occidente en cuanto a economía y derechos, cuando a nosotras se nos está denegando el de tener un trabajo fijo y formar una familia.
Nuestros maridos tienen que trabajar en subcontratas sin la menor de las garantías para mantener a nuestros niños y aun dar gracias, porque segun el otro señorito Javier Arenas dijo años atrás, la temporalidad del trabajo iría en aumento y sería un síntoma de crecimiento. ¿Crecimiento de qué? De vuestras arcas seguramente, porque ahora mismo sólo por tener un TECHO estamos más racionados que en los primeros años del franquismo.
Mi hijo no es ningún cerebro, pero con sus 13 años ya me está preguntando si es normal que en una asignatura del instituto le induzcan a conductas sexuales, cuando él mismo pensaba darse un tiempo más antes de tomar consideraciones al respecto. Ahora el Estado se cree en la competencia de decidir cuando mis hijos e hijas deban pensar en el sexo, y más aun, en conductas reprochables sin darles la oportunidad de vivir.
Estamos en un Estado que considera que los 13 son una buena edad para consumir pornografía pero no para trabajar. Estamos en un Estado que reforma leyes para que bandas terroristas se sientan más confortables. Estamos en una democracia que nos trata de imbéciles mientras nos habla de dignidad y de pluralidad, mientras aplasta a quienes no piensan como el resto del rebaño. PERO NOSOTROS NO TRAGAMOS.
Porque estamos demasiado quemados.
Porque no van a achantarnos.
Porque no nos vamos a rendir.
Y porque tenemos muy claro el camino a seguir.
UNÁMONOS AL FRENTE JUVENIL REVOLUCIONARIO
PROTESTEMOS, PROTESTEMOS, ¡¡PENSEMOS LIBRES!!